Creo que lo entenderás con una metáfora: Imagínate que la Escuela fuera una casa.
Muchos de vosotros acabáis de entrar en esa casa. Otros lleváis ya un tiempo, en una u otra habitación.
Esa casa tiene una cocina, y en esa cocina está Mariana Torres.
En la puerta de la cocina hay un cartel que dice: "Mariana Torres, ama de llaves y cocinera".
Si alguien quiere que se arregle una cañería, que le pongan otro café con leche porque el que tenía
lo ha derramado por el mantel, que le acompañen hasta la puerta porque quiere marcharse, que le
abran la puerta de una habitación a la que no puede entrar... debe dirigirse a la cocina, llamar con
los nudillos y preguntar por Mariana. Si va a cualquiera de las habitaciones y lo busca allí, ella no
podrá escucharlo, porque lo normal es que esté en su sitio: en la cocina.
La casa tiene un montón de habitaciones o aulas de trabajo, un salón de estar y hasta un jardín.
Las habitaciones tienen cada una su cartelito a la puerta. Por ejemplo el grupo 1 del curso de novela
tiene el cartelito de [novela1], y la dirección de su habitación es
novela1@foros.escueladeescritores.com
En cada una de esas habitaciones/aulas hay un grupo de personas alrededor de una mesa
(unos quince alumnos y un profesor). Habrá gente que simultanee dos cursos, y que se tenga
que cambiar de vez en cuando de aula para poder seguir dos lecciones a la vez, pero en general
cada uno seguirá su curso, y apenas tendrá noción de lo que se hace en las otras habitaciones.
En esas aulas se trabaja la escritura. Se leen los materiales técnicos y la propuesta de trabajo,
se presentan los textos que uno ha escrito, se escuchan los comentarios de los compañeros sobre
esos textos, se comentan los de los demás, se escuchan los comentarios del profesor, se le pregunta
las dudas, etc.
Pero si hacen falta vasos o un café, si se han hecho fotocopias de menos o se ha entregado un
material repetido, si alguien quiere marcharse porque no puede seguir el ritmo, o si quiere cambiarse
de aula, lo normal NO es gritarlo en medio de la clase (donde sus compañeros quizá traten de
ayudarlo, pero serán interrumpidos en su tarea), sino levantarse, acercarse a la cocina y llamar
a la puerta para hablar con Mariana. La ama de llaves le atenderá en cuanto termine de fregar
los cacharros. Asimismo, si un alumno quiere hablar con un amigo que está trabajando en otra
habitación, tampoco servirá de nada que le llame a grito pelado, sino que esperará al recreo,
y charlará entonces con él.
Por último, esa casa dispone de un jardín, con columpios, piscina, tumbonas, barbacoa, etc. Ahora mismo
el jardín está en obras, y seguirá así aproximadamente hasta noviembre de 2006, de forma que
nadie puede entrar al jardín por el momento. Una vez que se acaben las obras, la verja del jardín
estará siempre abierta, y puede entrar todo el que quiera. A la entrada suele haber aparcados
coches de todos los lugares del mundo, y quien pasa por allí y ve tanta animación, suele acercarse
y leer el cartel de la verja, que dice: "Foro de Debate Escuela de Escritores". Al jardín sale quien
quiere, después de decírselo a Mariana para que le abra la puerta; y también entra quien quiere
desde la calle. Y, aunque ahora están de vacaciones, suele haber más de cuatrocientas personas
y un alboroto tremendo, aunque muchos se limitan a disfrutar de las tumbonas y
de las conversaciones de los demás. Allí cada uno hace lo que le apetece, unos se bañan, otros
juegan a la pelota, otros narran historias debajo de un árbol, otro grupo discute sobre literatura,
algunos comentan las noticias, etc. Lo único que está prohibido es pisar el césped.
En eso consiste el sistema de foros del taller, y el cartelito en el asunto de los mensajes que
recibís ([redaccion1], [novela1], etc.) siempre os indicará en qué habitación os
encontráis cuando leáis ese mensaje. Y cuando vosotros digáis algo, tenéis que tener en
cuenta en qué habitación estáis diciéndolo, si tiene sentido lanzar ese mensaje en esa habitación
o si se perderá en el vacío.
Y si aún te quedan dudas sobre la distribución de la casa, no tienes más que ir a la cocina,
y preguntarle a Mariana lo que quieras saber.
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