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Reseña de Jesús Pradós
Me he leído este libro gracias a algunos colisteros que lo han comentado en E.C. y me ha encantado. Me enganchó desde el primer momento y me lo he bebido casi sin respirar. He aprendido un montón de cosas que no sabía sobre la postguerra y me ha abierto los ojos a algo sobre lo que no se hablaba casi nada en la época en que yo estudiaba. Me ha absorbido tanto y tan bien que he tenido que volver a leer parte para poder hacer un juicio crítico, ya que, mientras lo leía, no caí en la cuenta de quién era el narrador ni cómo estaba escrito ni nada de nada; por lo que supongo que soy un mal lector. Después de releer algunos trozos me he dado cuenta de que es un narrador omniscente.
Por otro lado me gusta esa forma que tiene Dulce (a la manera de García Márquez) de contarnos por adelantado lo que le va a pasar a algunos de los protagonistas de la novela. Por ejemplo, sabemos que Hortensia va a morir, y que Elvira no, pero nos tiene en vilo, preguntándonos el cómo y el porqué.
También me ha gustado bastante la repetición de frases al final de algunos capítulos, que te deja un sabor agridulce en la boca y un decaimiento casi general.
Por ponerle algún pero, creo que al final se salta demasiados años de golpe (por lo menos, a mí me hubiera gustado saber más sobre los personajes en esos años).
Por tanto, tanto para las personas que lo han vivido de cerca, como para los que, como yo, están en Babia, es un libro muy recomendable por lo que cuenta y por cómo lo cuenta.
Reseña de Elisa Barbuzano González
No sé qué fue lo que más me impactó del libro, si las historias que va desgranando a lo largo de sus páginas o las que encierran los agradecimientos. La dureza es siempre mucho mayor en la realidad que en la ficción, pero mientras leemos la novela vamos tragando saliva, casi a golpes, por la maestría con la que Dulce Chacón
describe la vida de esas mujeres, tristemente olvidadas.
Cuando pasas la última página, descubres que todavía hay gente que tiene miedo y que cierra las ventanas, para muy bajito, contarle sus amargas experiencias. La guerra, para ellas, no parece haber acabado aún.
Reseña de Inmaculada Gracia Barberán
Últimamente estoy leyendo mucho sobre la Guerra Civil española, intento hacerlo sin prejuicios pero no siempre me lo ponen fácil. La fallecida Dulce Chacón en este relato nos enseña hasta donde llegó la postguerra, el largo recorrido atravesado. Vemos las represalias de los vencedores y los intentos desesperados de los vencidos,
con sus violentas acciones, por intentar lo que no se pudo lograr.
Los personajes de Dulce son humanos, con sus cosas buenas y malas, según el papel que la vida les
asignó. La narración no recurre a la exageración ni al morbo, es próximo el lenguaje y a pesar de lo
espeluznante del tema resulta fresco.
Dulce Chacón nos describe, como si lo estuvieramos viendo,
el panorama carcelario con unas historias creíbles sin fisuras y tan cercanas que nos hace estar ahí,
en ese momento y en ese lugar. Por todo ello nos emociona y no queremos que el libro termine.
Lo recomiendo a quien no le gustan las banalidades pero aborrece los circunloquios innecesarios.
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