|
Este libro hizo que fuera capaz de oler e incluso de quedarme sin aire, de ahogarme, literalmente, a través de las magníficas descripciones de su autor.
Es también de los que enganchan por la riqueza de detalles pero sin agobiar, sin perderse en futilidades que aburren y sin perder ni un ápice de tensión en la trama de la historia.
Hace casi "mil años" que lo leí pero las sensaciones siguen vívidas en mi memoria. Simplemente genial.
|