|
Estoy convencido de que con Elías Meana no hay quien pueda. Y está cambiando hasta mi sensación catastrofista respecto al papel de la marina española a lo largo de la historia. Y sé, además, que con cada nueva novela que publique la crítica le irá dando la razón. Elías no se parece a nadie, excepto a Elías.
El piloto azul es el primer título de una nueva colección del mismo nombre, una novela que puede ser calificada como juvenil y está ambientada en la Antártida (el continente que engancha, según lo define Elías), un lugar que él conoce por haber participado en cinco campañas científicas, y -como describo en su pequeña biografía- donde llegó a ser jefe de la base Juan Carlos I.
Desde entonces intenta concienciarnos sobre la necesidad de conservar este espacio patrimonio de la humanidad. Lo ha hecho en charlas, con bellas imágenes, y ahora lo hace con esta novela de aventuras, en una hermosa leyenda, mientras nos divierte con ese personaje, el Piloto Azul (Ignacio, el único superviviente del navío San Telmo) nos cuenta con maestría cómo naufragó el mencionado navío español que, en 1819, estando a la altura del Cabo de Hornos, arrastrado por un fuerte temporal, terminó perdiéndose contra la abrupta costa de la isla de Livingston en las Shetland del Sur.
Tuvieron que transcurrir más 150 años, en los que Ignacio durmió entre hielos milenarios, para que la leyenda del Piloto Azul se fuese transmitiendo de generación en generación, mientras su piel se teñía de azul, y se convirtiese en el paladín, en el héroe que ayudaría a mantener las eternos hielos libres de desmanes y codicias.
Y, para que el mito se hiciera realidad, se necesitó que el volcán que dormitaba en Isla Decepción estallara nuevamente y le diese vida, y que él -extraño en un mundo cambiado- fuese descubriendo sus extraordinarios poderes.
No estará solo en su misión, sino que le acompañarán Dos pelos, un lobo marino; Rascasota, un págalo hembra; y Bo, un cachalote.
El piloto azul tiene varios momentos especiales, a mi me gusta el de la página 158, cuando Anne-Marie descubre aquellas incisiones, letras, que, aunque toscas, pudo ir leyendo con el corazón cada vez más encogido: "S Telmo 62S 61W tierras glaciales incógnitas 15 hombres 7-9-1819".
Esta novela se acompaña de un catálogo de la fauna que aparece en la misma, la bibliografía y los dibujos de Juan Carlos Arbex.
Para disfrutar.
|